8 de febrero de 2010.
Por Gabriel Ibarra Bourjac
EL FUTURO DEL GRUPO UDEG
El tema del cacicazgo en la Universidad de Guadalajara de Raúl Padilla López es recurrente. El control que ejerce este personaje de la máxima casa de estudios de Jalisco cumple ya 20 años, que es mucho. Hoy por hoy indiscutiblemente es el hombre más poderoso de Jalisco, sin embargo podríamos estar viendo los últimos años de ese control férreo que ha ejercido desde que rompió con su padrino político Alvaro Ramírez Ladewig, quien a su vez había asumido la jefatura del Grupo UdeG-FEG después del asesinato de su hermano Carlos.
Raúl Padilla desde el control del Consejo General Universitario, ha logrado manejar los hilos del gobierno de la UdeG, después de haber aplastado a sus enemigos y antiguos compañeros de lucha, desde la propia Rectoría General allá por 1989, cuando inició su rectorado.
Hay quienes dicen que Padilla López es un traidor. Otros lo tildan como cacique, como lo gritó a los cuatro vientos Carlos Briseño Torres, cuando fue cesado por el Consejo General Universitario al pretender independizarse del padrino que lo llevó a la rectoría, como también lo hizo con Víctor Manuel González Romero y su hermano Trinidad Padilla López.
Indiscutiblemente que Raúl Padilla López es un hombre muy inteligente, astuto, osado y con gran valor. Sólo así se explica la toma que hizo de la Universidad de Guadalajara y del férreo control que ha ejercido en estas dos últimas décadas, que lo han llevado a convertirse en el personaje más poderoso de Jalisco, superior al de los gobernadores que han pasado por Palacio de Gobierno. Y me atrevo a hacer este señalamiento, considerando que el poder que aquellos ejercen es de seis años. En cambio Padilla controla la segunda Universidad más importante del país, donde únicamente él decide, los premios y ascensos que se hacen merecedores de acuerdo a sus méritos en campaña y también los castigos a quien se equivoca.
¿Por cuántos años más se prolongará el control de Raúl Padilla de la Universidad de Guadalajara?
Hay quienes vaticinaron que después del suicidio del ex rector Carlos Briseño Torres, que llegó a ser una especie de hijo político de Padilla, se generaría un movimiento en contra del jefe del Grupo UdeG. Pero no pasó nada.
Sin embargo, podríamos estar viviendo el otoño de este personaje. Los años se le han venido encima y la muerte de Briseño, el atentado contra su chofer, así como el asesinato de su ex colaborador cercano Fernando González Sandoval, se le han juntado para complicarle el escenario.
Al mismo tiempo, en su choque con el gobierno de Emilio González Márquez y Herbert Taylor Arthur, por los espacios de poder, evidentemente sufre desgasto, empezando por el anímico.
LOS CRIMENES
El atentado contra el chofer de Raúl Padilla, perpetrado supuestamente por uno de los hermanos Mancilla -que tenían la seguridad del poderoso personaje- y el asesinato de Fernando González Sandoval se ha encausado como un asunto de crimen organizado, deslizándose además que podría estar detrás de todo un asunto de tráfico de drogas. Si es así, el golpe es para Raúl Padilla, ni duda cabe. Porque se dirá que a este hombre tan poderoso lo penetró el crimen organizado.
El regreso de Tonatiuh Bravo Padilla de Washington -se le llamó el exilio después de haber dejado la diputación federal- obedece a que viene por la rectoría de seis años. Méritos de sobra tiene. Ha sido disciplinado, leal al Grupo de Padilla, además ha defendido a la Universidad desde los espacios de la Cámara de Diputados como presidente de la Comisión de Educación. Tiene buena imagen, grandes relaciones. No se le conocen escándalos.
¿Se atreverá a negársela Raúl Padilla? Tonatiuh al tomar la decisión volver de la capital norteamericana a Guadalajara, seguramente lo hizo con el razonamiento de "ahora o nunca". Con esa lógica, el futuro de la Universidad de Guadalajara se decidirá desde adentro y le corresponderá a Tonatiuh dirigir la transición para convertirse en el Rector General de la Universidad de Guadalajara, lo que no pudo lograr Carlos Briseño Torres.
En ese escenario se podría dar el final del reinado de Raúl Padilla López, para iniciar una nueva era de transformación de esta gran Universidad de Guadalajara. ¿Qué tipo de Universidad? Podrían inaugurar una nueva etapa o fiel a la tradición, el surgimiento de un nuevo liderazgo o cacicazgo llamado Tonatiuh Bravo Padilla o ¿acaso Trino Padilla, está en condiciones de asumir la jefatura. El cambio vendrá desde adentro y uno del grupo político lo encabezará. La disyuntiva: ¿Transición violenta o aterciopelada? |