10 de marzo de 2010.
Los dejaron correr, practica común en este sexenio, y llegado el momento el chicotazo. Destaparon la carta de Teto Murguía para ciudad Juárez, a quien envían con la esperanza de que su popularidad destrabe el entuerto político que deja la elección interna.
Los berrinches de Nacho Duarte y Reyes Ferríz, tercos en impulsar a Dowell, y el empuje de Víctor Valencia, quien se sintió arropado por Reyes Baeza, llevaron la elección en Juárez hasta el límite.
Y si la cuerda no se reventó fue sólo por que de último momento "los que definen" en Chihuahua hicieron cabal click con doña Beatriz, quien envió a Chela Ortiz para que fuese testigo y a la vez operadora del manazo sobre la mesa.
En estricto sentido quien se queda en el camino es Víctor Valencia, político muy hecho, muy acabado que por diferentes motivos no ha podido llegar. Esta la tenía más cerca, pero al gobernador no le alcanzó para sacarlo. El batidero era tanto que no podían poner en riesgo la elección.
Entre el Soberano y la Casa de gobierno en la Zarco quedó ayer todo resuelto. Los testistas sabían de la decisión desde medio día, pero como ya se habían quemado con leche en la gubernatura, esta vez prefirieron ser cautos.
Así que hasta la noche adelantaron una timida celebración, lanzar las campanas al vuelo antes de regresar a la frontera y festejar como Dios manda, lo que en realidad es un premio de consolación -nada despreciable por cierto- para Teto.
TRAS LA DECISIÓN REYES Ferríz se retira, se repliega parcialmente de la política con la satisfacción personal de haber cumplido su palabra: cualquiera, hasta del PAN, menos Víctor Valencia.
En ese sentido puede estar satisfecho el edil juarito, deja en el camino a su adversario mayor. Lo hizo sin embargo a un elevado costo; sacrificó de pasada a su alfil "Memo" Dowell. Unas por otros, no todo se puede.
Lo importante ahora para el PRI es que estos dinosaurios de la política juarita tenga la capacidad de jugar juntos o por lo menos de no zancadillarse unos a otros. En la integración de las diputaciones y las regidurías hay espacio para una efectiva operación mentholate.
TETO IRÁ CASI SEGURO contra César "malo" Jauregui, quien aguardó hasta el último momento que Pablo Cuarón no presentara su postulación al cuarto para las doce, como sucedió con su incursión como precandidato a gobernador.
Quizás con Teto como candidato, César la piense un poco más, los recuerdos de la vapuleada que le dieron a su amigo y compadre del alma, Pérez Cuellar, hace seis años están muy frescos y de repetirle la dosis a él, sería ya motivo hasta de chunga.
Imagine dos de los principales operadores del PAN como clientes frecuentes de Teto. No es algo para presumir, menos para platicar a los nietos.
EN EL PAN TODAVÍA LAMENTAN que Carlos Carrera haya dicho no a su propuesta de ir con las siglas de este partido como candidato a presidente municipal. Como visores de la política hubiese sido muy interesante observar este ejercicio.
Por más que Cruz Pérez Cuellar y el mismo Carlos Borruel insistieron al arquitecto para que aceptase la postulación, asegurándole que adentro no tenía problemas para el acuerdo, Carlos resistió el canto de la sirena.
Esta versión, que se conocía días atrás, empezó a correr con mayor insistencia desde ayer, al momento de los registros. Bien, ya sabemos que no hubo nada y que Carlos no cambia de piel.
LA NEGATIVA DE CARRERA REGRESA las cosas en el PAN a su estado anterior; Toño López arropado por Juan y Belinda su prima; Carlos Reyes, sostenido por la aplanadora Dhiac y sus aliados temporales en el directivo estatal.
Toño Juró dejar los pelos en el alambre y está formalmente registrado. Asegura que ya tiene más del 50 por ciento de los 1600 delegados que pudiesen votar en la convención.
Para garantizar la elección necesita más que eso, el dhiac controla la ciudad desde los tiempos de Turati y con excepción de la que tocó a Leandro Luján, no pierden ninguna.
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